FRENTE A LA CRUZ | Las emociones y pasiones del corazón son un camino a la unión con Dios

Before the Cross - Archbishop Robert J. Carlson's Column

Related Articles: 

En el corazón de Jesús, el centro del cristianismo se pone ante nosotros." Así escribió el Cardenal Joseph Ratzinger (Papa Emérito Benedicto XVI). Este es un punto apropiado cuando celebramos la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús el 23 de junio.

¿Por qué debería ser importante la fiesta del Sagrado Corazón? Una razón se refiere a las 12 promesas hechas por Jesús a Santa Margarita María Alacoque a aquellos que practican la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. En el cuadro anexo puede ver la lista de las promesas.

El Papa Benedicto XVI nos da otra razón. Al comentar la encíclica del Papa Pio XII de 1956 sobre el Sagrado Corazón, escribe lo siguiente: "La encíclica 'Haurietis aquas' ve las pasiones de Jesús, que son resumidas y expuestas en el corazón, como las bases, como la razón por la cual, el corazón humano, la capacidad para sentir, el lado emocional del amor, deben ser llevados a la relación del hombre con Dios."

Esto significa que nuestras emociones, pasiones, deseos y sentimientos no son algo que debemos dejar de lado para aproximarnos a Jesús. Más bien, estos elementos del corazón constituyen el camino a la unión con Él.

Así la pregunta se transforma: ¿En qué medida le permitimos a Jesús que entre en nuestros corazones?

Con respecto a esto, existen dos importantes dimensiones.

Primera • ¿Le permitimos a Jesús que entre en los lugares hermosos de nuestro corazón? Algunas veces tenemos la tentación de separar nuestros amores y pasiones humanas de Jesús. ¿Pero si comenzamos a practicar esa separación ahora, donde terminará esto? Estaremos separando nuestros corazones de Jesús por nuestra propia voluntad. Debemos compartir con Jesús lo que es más preciado para nosotros, y pedirle que comparta con nosotros lo que es preciado para Él.

Segundo • ¿Hemos dejado que Jesús entre en los lugares oscuros en nuestros corazones? Algunas veces nos sentimos tentados a tratar de esconderlos de Él. Queremos estar limpios antes de recibirlo como el huésped de nuestro corazón. Pero la verdad es que solo Jesús puede llevar luz a esos lugares oscuros. Más temprano que tarde tenemos que dejarlo entrar, o si no nos quedaremos luchando solos con la oscuridad por siempre.

El Catecismo dice, "El corazón es...el lugar de la verdad, donde escogemos la vida o la muerte" (CCC 2563) Cuando no abrimos nuestros corazones a Jesús, o no le pedimos que ponga su corazón en nosotros, estamos haciendo escogencia para la muerte.

¡Sagrado Corazón de Jesús, haz que nuestros corazones sean como el tuyo! 


Las promesas hechas por Jesús a Santa Margarita María Alacoque para aquellos que practiquen la devoción del Sagrado Corazón de Jesús:

1. Les daré todas las gracias necesarias para su estado de vida.

2. Les daré paz en sus familias.

3. Los consolaré en todos sus problemas.

4. Seré su refugio en la vida y especialmente en la muerte.

5. Bendeciré con abundancia todas sus iniciativas.

6. Los pecadores encontrarán en mi corazón la fuente e infinito océano de misericordia.

7. Las almas tibias se transformarán en fervientes.

8. Las almas fervientes se elevarán rápidamente a una gran perfección.

9. Bendeciré aquellos lugares en los que sea expuesta y venerada la imagen de mi Sagrado Corazón.

10. Le daré a los sacerdotes el poder de tocar los corazones más endurecidos.

11. Las personas que propaguen esta devoción tendrán sus nombres eternamente escritos en mi corazón.

12. En la excesiva misericordia de mi corazón, prometo que mi amor todopoderoso garantizará la gracia del arrepentimiento final, a todos aquellos que reciban la comunión los primeros viernes del mes por nueve meses consecutivos: no morirán en desgracia, o sin recibir los sacramentos; y mi corazón será su seguro refugio en esa última hora. 

No votes yet