FRENTE A LA CRUZ | No todos los temas en las elecciones tienen el mismo peso

Before the Cross - Archbishop Robert J. Carlson's Column

Esta es la segunda de una serie de cuatro columnas acerca de la formación de Conciencia Católica para votar. 

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Muchos temas nos confrontan en esta elección. Aborto y eutanasia, inmigración y seguridad nacional. Y la lista continúa.

Los temas no tienen el mismo peso. En cierto modo esto significa que diferentes temas atraen a diferentes personas. Pero, ¿existe una escala objetiva de valores para evaluar estos temas? ¿Cómo considerar todos los temas dándole a cada uno el peso adecuado?

Los obispos de la Iglesia Católica nos dan orientación en un documento que producen cada cuatro años en preparación para la elección: Formando conciencias para ser ciudadanos fieles.

Actos intrínsecamente malos

Algunas acciones son lo que la Iglesia llama "actos intrínsecamente malos". Debemos entender este término. No significa que las personas que los hacen son intrínsecamente malas. Significa que estos actos nunca son moralmente buenos. Nosotros nunca deberíamos aprobar, realizar o dar apoyo a estas acciones.

Entre estas acciones están el aborto, la eutanasia, la investigación destructiva de embriones, actos de racismo, matrimonio entre personas del mismo sexo.

"Hay cosas que nunca debemos hacer, como individuos o como sociedad, porque son siempre incompatibles con el amor a Dios y a nuestros vecinos. Tales acciones son tan profundamente defectuosas que siempre se oponen al bien auténtico de las personas. Esto es lo que se llama acciones "intrínsecamente malas". Deben ser siempre rechazadas y debemos oponernos a ellas y nunca darles apoyo o tolerarlas." ("Formando conciencias para ser ciudadanos fieles", #22).

En términos de darle a cada tema su peso correcto, las acciones intrínsecamente malas tienen un peso adicional ya que representan ofensas directas a la dignidad humana.

Otras preocupaciones graves

Otros temas, aun si no implican actos intrínsecamente malos, son tan importantes que la fe requiere que los consideremos muy seriamente. Entre esos temas están la economía, la inmigración, la política exterior, el enfoque al terrorismo, el medio ambiente, el racismo sistémico, los cuidados de salud y la libertad religiosa.

"Aunque las opciones sobre la mejor manera de responder a estas y otras amenazas para la vida y la dignidad humana son materia de debate y decisión basada en principios, esto no las hace preocupaciones opcionales ni les permite a los católicos descartarlas o ignorar las enseñanzas de la Iglesia sobre estos importantes temas." ("Formando conciencias para ser ciudadanos fieles", #29)

La fe no nos da una solución para abordar estos temas. ¿Cuál es el balance adecuado entre generosidad y seguridad nacional en una política de inmigración? ¿Cuál es la mejor forma de asegurar cuidados básicos de salud para todos? ¿Qué tipo de reforma educativa o plan para crear puestos de trabajo daría una mejor contribución a sanar las desigualdades raciales? Dentro de la fe hay espacio para diferentes respuestas a estas preguntas, lo que no hay es excusa para ignorarlas. En términos de sopesar las cosas, estos temas no deben ser ignorados.

Número y tipo

Diferenciar entre actos intrínsecamente malos y otros temas graves es un primer paso para desarrollar una escala de valores objetivos para estos temas. Pero es solo el primer paso. ¿Qué clase de cálculo moral nos ayudará a darle a cada tema su propio peso?

Consideremos un ejemplo simple. La Iglesia se opone al aborto y también se opone a la pena de muerte (cuando la sociedad puede protegerse a sí misma por otros medios). Pero estos temas no tienen el mismo peso para la conciencia católica. ¿Por qué no?

Primero, porque difieren en número. El resultado del aborto es la muerte de 1 millón de niños cada año - más de 50 millones desde 1973, año en el cual la Corte Suprema declaró que el aborto era un derecho constitucional. Como resultado de la aplicación de la pena de muerte murieron 28 personas en 2015, y nunca han muerto más de 100 personas en un año, (el número más alto fue de 98 en 1999) y el total es de 1437 personas desde 1976, año en el cual la Corte Suprema decidió que la pena de muerte era constitucional.

Déjenme ser absolutamente claro: 1437 fallecimientos por causa de la pena de muerte son demasiadas muertes. Pero el número de muertes por el aborto y el número por la pena de muerte son objetivamente diferentes. Esta diferencia objetiva afecta el peso que le damos a cada tema.

En segundo lugar, estos temas son de diferente tipo. El aborto es la muerte intencional directa de un inocente; la pena de muerte es la muerte intencional de aquellos encontrados culpables por un tribunal de justicia.

Una vez más, voy a dejar algo absolutamente claro: se trata de una violación de la dignidad humana sea la persona culpable o inocente. Sin embargo, la muerte de un inocente y la muerte de un culpable son objetivamente diferentes en su calidad moral. Esta diferencia objetiva afecta el peso que le damos a cada tema.

En la conciencia católica el aborto tiene mayor peso que la pena de muerte. La diferencia no es simplemente una cuestión subjetiva de preferencia. Es una diferencia objetiva de número y tipo.

Como sopesar todos los temas

El comparar el peso del aborto con el peso de la pena de muerte es un caso bastante sencillo para la conciencia católica. Colocar en la balanza todos los temas relevantes, y asignarle a cada uno su propio peso, es una tarea sumamente compleja. Pero eso es lo que significa considerar estos temas y evaluar a los candidatos como católicos.

Si vamos a formar nuestras conciencias y a votar como católicos, necesitamos desarrollar una clase nueva y más profunda de cálculo moral. Clasificar los temas como intrínsecamente malos, o por número y tipo, no es el último paso en este proceso, pero es un paso en la dirección correcta. Nos ayuda a reemplazar una escala subjetiva de preferencias por una escala objetiva de valores. Nos ayuda a reemplazar la identificación de partido con la identidad católica. Nos ayuda a participar en una conversación más profunda con los demás: ¿Cómo consideramos todos estos temas dándole a cada uno su justo valor? 

>>Más información

Lea el documento de la USCCB "Formando conciencias para ser ciudadanos fieles": www.usccb.org/issues-and-action/faithful-citizenship/

Puede encontrar más recursos para formar su conciencia en la página de la arquidiócesis de St. Louis: www.archstl.org/vote 

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